Archivos mensuales: abril 2011

21 de abril de 2011

¿Quién debe aparecer en primer lugar en la lista de agradecimientos por los logros obtenidos, los padres o la patria?

Al parecer, Zhou Yang, la joven de 18 años campeona olímpica en los 1500 metros de patinaje de velocidad, ha cometido un grave error dedicando el triunfo a sus seres queridos. Por eso ha sido reprendida por el viceministro de Deportes de China Yu Zaiqing, para que aprenda.

La alegría del momento la traicionó y de su boca salieron los sentimientos sin dobleces que había en su corazón. Pobre muchacha.

Yu Zaiqing está convencido de que el reconocimiento al país debe ser lo primero. Lo que tal vez no recuerde el viceministro es que el país lo que les ha dado a estas personas es pobreza y desempleo. Quizás, por ese motivo, la ganadora lo tuvo claro desde el principio. Sus progenitores serían los primeros en el orden de gratitud.

Como opinar es libre, tomo la palabra para expresar que son los padres los que aportan sus hijos al país al que pertenecen. En este caso, ellos le dieron la vida a Zhou Yang. La protegieron, la cuidaron y la animaron hasta ganar la medalla. El esfuerzo de su hija hasta conseguir el éxito es su propio esfuerzo.

Posiblemente, quienes no sufran la estrechez de vivir en una caja de zapatos, ni la falta de trabajo, desconozcan la emoción no contenida de poder regalar una vivienda de 94 metros cuadrados a su familia. Ese era el premio.

También pudiera ser, quién sabe, si no tener hijos agradecidos es lo que hace que algunas personas se vuelvan hurañas, reprochen esta actitud y hagan uso de la autoridad que poseen para concederse el derecho de decir a quien primero y a quien después reconocer.

Una hija así es un ejemplo a imitar. La patria tiene su comienzo en los hogares que la componen. Según sean estos, así será una nación, un estado.

Un país no engendra. No pare. No arrulla. No besa. No llora despedidas ni separaciones. Un país no es persona. Es un conjunto de personas, de familias.

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© Isabel Pavón

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